Ésta es Mi Palabra - Alfa y Omega, Vida Universal)

"Mi misión como Jesús de Nazaret, el Cristo de Dios, era introducir el destello redentor en las almas de los hombres. Mis sufrimientos y la muerte física fueron la señal de la intransigencia de los hombres. Si los hijos e hijas de Dios de la estirpe de David se hubiesen dejado llamar por Juan y también por Mí, siguiendo fielmente al Cristo en Jesús, otros hijos e hijas de Dios de otras estirpes se habrían incorporado, para seguirme fielmente. De ello habría resultado un pueblo, que habría podido ser conscientemente el pueblo de David para el Reino de Paz de Jesucristo. Dado que la estirpe de David, que tiene la misión de la Redención, permaneció en el pecado, Me envolví con una parte de su culpa, así como con partes de la culpa de algunas de otras estirpes. Por eso pude ser prendido; y así comenzó el sufrimiento. Si la estirpe de David no hubiese permanecido en el pecado, Yo habría traído igualmente el destello redentor a todos los hombres y almas; pero no habría tenido que padecer el sufrimiento y la muerte física en la cruz. Así que padecí por los hijos e hijas de los hombres, porque no llegaron a ser conscientemente hijos e hijas de Dios, al no cumplir la voluntad de Dios. Si la estirpe de David me hubiese respaldado, todo lo sucedido habría tomado otro curso. Y si el pueblo judío entero – incluidos sus escribas y fariseos – hubiese aceptado y acogido al Hijo de Dios, cumpliendo la ley de Dios, la Fuerza parcial habría permanecido en la Fuerza primaria; pues quien cumple la ley eterna no necesita apoyo alguno".

 

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 El Espíritu Libre
Editorial Gabriele La Palabra
 

El texto se puede citar como sigue:

Revista “Der Theologe”, editor Dieter Potzel, edición Nº 19a: La muerte de Jesús, ¿fue una muerte por expiación? ¿Y salva de una eterna condenación? Citado según https://www.theologe.de/muerte_de_jesus.htm, edición del 20.4.2009

 

 
El Teòlogo